Ya había caído la noche. El invierno y su milagro de jornadas con menos horas de sol, hacía que el regreso de mi padre a casa se adelantase. Lo escuchamos desde el dormitorio, No nos quedaban dudas de su presencia, siempre ruidosa, siempre única en sus movimientos y el inevitable llamado invocando la presencia de mi madre.
El trabajo en el campo los días de invierno, lo convocaba desde que amanecía hasta el atardecer. No volvía a casa para el almuerzo y eso convertía los días en una rutina extraña sin esa presencia tan intensa para todos.
Eramos muy pequeñas mi hermana y yo, una gripe con fiebre y dolor de garganta nos tenía en cama.
Mi padre, siempre fuerte e imbatible para nuestra mirada infantil, parecía cambiar frente a esas pequeñas afecciones ocasionales.
Llegó hasta nuestra habitación y en sus manos, colgaba una bolsa enorme de arpillera, que se movía estrepitosamente y desde donde emergían sonidos agudos y explosivos...sin dudas lo que allí habitaba, no era un convencional obsequio para críos.
Mi madre lo increpaba con preguntas y por en modo en que lo miraba, pudimos comprender que no aprobaba aquella visita inesperada.
El rostro de papá era el de un chico, no dejaba de sonreír, e invocaba palabras de magia para llamar nuestra atención hacia él...nosotras no podíamos quitar los ojos de la bolsa..."La bolsa", que continuaba moviéndose y desde donde ya no se escuchaban sonidos...
Saltamos hacia él, nos acercamos peligrosamente a ese espacio de misterio...la sonrisa y la invitación a una cura inevitable llegaba de esas manos duras y fuertes de trabajo...y aunque no la hubo abierto, ya no había fiebre, ya no había niñas con gripe...el conjuro había dado sus frutos. Nuevamente mi padre había triunfado.
Cuál era el contenido de "la bolsa"?, era uno más de los recursos de ese mago, que nos curaba con recursos inesperados...en esta ocasión: era un carancho...

Posee alquimia quien trasmite su energía en enigma y asombro y nuevo orden o a través de las manos ...las palabras... son la misma materia prodigiosa, son la sustancia que los hace únicos...MAGOS
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